11h41 CEST
31/03/2025
La portería, un galimatías. La venta de Iñaki Peña será segura a final de temporada una vez que Hansi Flick se haya decantado por Szczęsny y haya dejado a Iñaki Peña atrás;
en teoría, su suplencia tuvo que ver más con la disciplina, las caras, que con el rendimiento. La vuelta de Ter Stegen traerá consigo la marcha de Peña – termina contrato en 2026 - aunque el alemán es una incógnita y el Barça debe de construir el futuro desde el fichaje de un auténtico número uno. Un portero para una década.
Se busca portero moderno. Cerca de dos metros con un excelente juego de pies. Un dominador del juego de posición blaugrana capaz de ser el primer pase bueno. Encontrar al hombre libre desde el portero es algo básico en un Barça que siempre que encuentra a ese jugador se convierte en un equipo al que quitarle la pelota es una quimera.
Diogo Costa, el primero de la lista. El arquero del Porto gusta a Deco. Además, es sabedor de que el club que lidera André Villas Boas necesita vender. Será caro. 50 millones de euros, aunque esta tasación hizo imposible la venta del arquero el verano pasado. Sería el nuevo Vitor Baia. Un fichaje que no le salió nada bien al Barça en el pasado. Otra opción, la segunda y más barata, Joan García, aunque el Espanyol hará todo lo posible por evitar que vaya al Barça. El guardameta gusta a Flick, su gran rendimiento le ha hecho ser el objeto de deseo de muchos de los grandes.
Joan es sinónimo de seguridad, reflejos y capacidad de juego con los pies, condiciones que el técnico culé busca para ocupar la titularidad en la portería culé. Con 30 millones de cláusula, que subirían en cinco más de cara a un posible debut con el combinado español, desde el club perico podrían aceptar entrar en una negociación dada la
situación del club tanto a nivel futbolístico como económico.