10h57 CET
01/02/2026
Pamplona, 1 feb (EFE).- Víctor Muñoz se ha convertido, con permiso de Ante Budimir, en la gran bandera de Osasuna esta temporada, una irrupción que combina talento, números y un compromiso innegociable en su estreno en la élite
Víctor Muñoz está firmando una temporada de debut en Primera División difícil de pasar por alto. Con solo 22 años, el extremo se ha erigido como una de las grandes noticias de Osasuna, aportando 4 goles y una asistencia que han tenido un peso específico en el rendimiento del equipo. Más allá de las cifras, su fútbol transmite energía ambición y una entrega constante que conecta de forma directa con la grada.
Todo el osasunismo recibió con ilusión la llegada de un futbolista joven que afrontaba su primera experiencia en la máxima categoría. Desde la jornada 2, Víctor Muñoz se hizo con un puesto en el once titular y ya no lo ha soltado. Sus 1.672 minutos repartidos en 22 encuentros le convierten en el cuarto jugador con más participación de la plantilla, una muestra clara de la confianza que el cuerpo técnico ha depositado en él.
Su impacto ha sido inmediato y sostenido en el tiempo. El encuentro de ayer ante el Villarreal fue una prueba más de por qué su nombre empieza a sonar con fuerza en el panorama liguero. Víctor no solo desequilibra en ataque, sino que también contagia al equipo con su presión constante y su predisposición a ayudar en tareas defensivas hasta el último minuto.
La llegada de Raúl Moro planteó un interesante rompecabezas para Alessio Lisci, que debía encajar todas sus piezas ofensivas. El nuevo fichaje debutó como titular en la banda izquierda, zona habitual de Muñoz hasta entonces, que pasó a ocupar el costado derecho, con Rubén García actuando por dentro, justo por detrás de Budimir.
Finalmente, el catalán terminó situándose por detrás del punta, explotando su capacidad para tirar diagonales y aprovechar el pasillo lateral gracias a su velocidad e ímpetu. Forzó una falta y logró igualar el encuentro en el minuto 20, no a la carrera, sino de cabeza, con un remate preciso y directo a la red defendida por Luiz Júnior.
Gasolina sin límites para un Víctor Muñoz que marcó por tercera jornada consecutiva, tras decidir los partidos ante Oviedo y Rayo Vallecano. Su crecimiento parece no tener techo y en El Sadar ya son conscientes de que tienen entre manos un futbolista con presente y mucho futuro.