17h07 CET
03/03/2026
Madrid, 3 mar (EFE).- Rodrygo Goes, lesionado de gravedad en la rodilla derecha, ha disputado 297 partidos con el Real Madrid, al que llegó en 2019, en los que ha marcado 71 goles y repartido 57 asistencias, con más del doble de tantos en la Liga de Campeones, por lo que se le atribuyó el sobrenombre de 'míster Champions’.
De esos 71 goles, 26 y 16 asistencias han sido en 69 encuentros de Liga de Campeones. Rodrygo promedia más del doble de goles en ‘Champions’ que en Liga (33 en 191 encuentros).
Rodrygo tiene una relación especial con la ‘Champions’. Marcó un triplete y dio una asistencia en su segundo partido en la competición y en 2022 escribió su nombre en los libros de historia del Real Madrid y de la Liga de Campeones.
Suyo fue el gol en cuartos que forzó la prórroga, en la que se clasificó el Real Madrid, contra el Chelsea. Unas semifinales en las que, precisamente el Manchester City, el rival del equipo blanco el próximo miércoles, sufrió el idilio de Rodrygo con el torneo continental.
Dos goles en dos minutos para desatar la locura en el Bernabéu y volver a forzar un tiempo extra que llevó a los por entonces entrenados por Carlo Ancelotti a la final.
Una 14ª Liga de Campeones que no se entendería sin Rodrygo.
Idilio con la Liga de Campeones que esta temporada le sirvió para remontar el vuelo, antes de que los problemas musculares volvieran a interponerse en su camino.
Contra el Manchester City, el 10 de diciembre, rompió una racha de 32 partidos y 1.415 minutos sin ver portería. Todo cambió. Recuperó confianza y, con Xabi Alonso en el banquillo del Real Madrid, encadenó seis titularidades en siete partidos, con tres goles y tres asistencias en su haber.
Tras marcar en semifinales de la Supercopa de España ante el Atlético de Madrid, forzó para estar en la final contra el Barcelona y problemas musculares le hicieron perderse los siguientes cuatro encuentros.
Sin minutos sobre el terreno de juego y con una expulsión en ‘Champions’ tras una protesta al árbitro, Rodrygo perdió una continuidad que, tras el parte médico de este martes, tardará aún más en recuperar.
El futbolista de 25 años afronta el reto de sobreponerse a la rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco externo de la pierna derecha, la lesión más grave en su trayectoria deportiva.