20h27 CET
15/03/2026
Barcelona, 15 mar (EFE).- Como la novia en la boda, el muerto en el entierro y el niño en el bautizo. Así vivió la jornada electoral del abogado barcelonés Joan Laporta, que se dio un baño de masas ante su adversario, Víctor Font, que afrontó los comicios de manera muy distinta a la del aspirante a la reelección.
El presidente saliente demostró estar en su salsa, relajado, saludándose con los muchos socios que lo paraban y haciendo acto de presencia, siempre con una sonrisa, junto a jugadores, leyendas del club y personalidades políticas a los que acompañó a votar.
Su contrincante, acorde a su carácter más discreto, prefirió situarse en un segundo plano, en un día radiante en Barcelona después de un sábado tormentoso en la ciudad, no solo en lo meteorológico, sino también por las denuncias cruzadas entre ambas candidaturas por incumplimientos durante la jornada de reflexión.
El primer 'gol' de Joan Laporta a su rival llegó a primera hora de la mañana. No estaba prevista su presencia en el Spotify Camp Nou hasta poco después de acudir al funeral del expresidente del club Enric Reyna, donde coincidió con Font, pero apareció a las 9:30 CET en el recinto de votación para fotografiarse junto con el adjunto a la presidencia de JxCat, Albert Batet.
Fue el primer baño de masas de la jornada del líder de 'Defensem al Barça', que acompañó a votar a leyendas del club como Aitana Bonmatí y Sergio Busquets, personalidades del entorno como la viuda de Johan Cruyff, Danny, y el expresidente de la Generalitat de Cataluña Jordi Pujol. El portero Marc-André ter Stegen, en cambio, no pudo votar al no aparecer en el censo.
Laporta parecía el anfitrión de la fiesta. Cerca de él, especialmente cuando votaron jugadores y exjugadores vinculados con el club, hacía acto de presencia Alejandro Echevarría, su excuñado, uno de sus hombres de confianza y protagonista de la campaña electoral.
Y mientras Laporta se hacía 'selfies', conversaba con socios e incluso acunaba a un bebé, muchos se preguntaban por el paradero de Víctor Font, que no se dejó ver en el recinto de votación hasta poco antes de las 11:00 CET.
La puesta en escena del empresario de Granollers en poco se asemejó a la de su rival. Durante la jornada, Laporta fue un asiduo a la mesa 11, lugar reservado para que los medios gráficos pudieran fotografiar a personalidades, mientras que a Font solo se le vio en ese espacio en una ocasión, cuando acudió a votar acompañado por sus dos hijos y su mujer. Laporta lo hizo por todo lo alto poco antes de las 14 CET con los catorce miembros de su candidatura.
A diferencia del expresidente con otras personalidades, el líder de 'Nosaltres' no acompañó hasta la mesa de votación a algunas de las figuras que le apoyaron durante el proceso como Xavi Hernández y Carles Rexach.
Públicamente, Font se mostraba convencido de sus opciones de victoria a la vez que criticaba la aparición de Laporta en la mesa de votación mientras Sergio Busquets depositaba su voto.
Sin embargo, las sensaciones en los alrededores del Spotify Camp Nou eran otras, tanto entre los 25 encargados de realizar una encuesta a pie de urna contratados por TV3 para realizar un muestreo sobre la intención de voto como entre la masa social que participaba en los comicios.
Cada vez que Laporta se dejaba ver en la carpa de votaciones, las fotos, los aplausos, los autógrafos y los vítores de "¡president, president!" se multiplicaban. Y en su jardín -la mesa 11- terminó el día abrazándose a los jugadores del primer equipo Pau Cubarsí, Marc Casadó, Raphael Dias 'Raphinha', Fermín López, Gerard Martín, Pedro González 'Pedri', Dani Olmo, Marc Bernal, Pablo Páez Gavira 'Gavi' y Ronald Araujo. También con el entrenador Hansi Flick, al que, después de ejercer su derecho a voto, levantó su mano para inmortalizar el momento.
Y mientras Laporta se mostraba exultante, la gente se preguntaba dónde estaba Víctor Font. Tras el momento de gloria de Laporta, el empresario se dejó ver en la carpa de votación hablando tranquilamente con los pocos votantes que quedaban en el recinto. Dos maneras distintas de afrontar la vida y una jornada electoral.
Víctor Martí