15h27 CET
23/01/2026
Vila-real (Castellón)/Madrid, 23 ene (EFE).- La Cerámica, estadio donde el Real Madrid tan solo salió victorioso en una de sus ocho últimas visitas ligueras, la última, es el primer examen de alta exigencia para Álvaro Arbeloa, que medirá las opciones del Villarreal por pelear por LaLiga y si la reacción madridista es real.
El Villarreal y el Real Madrid se miden el sábado en La Cerámica en un encuentro que servirá para decidir si hay debate sobre la segunda plaza de LaLiga, que ocupa actualmente el equipo de Arbeloa con 48 puntos y a la que quiere aspirar el de Marcelino García Toral, que tiene los mismos 41 que el Atlético de Madrid pero con un partido pendiente.
El conjunto 'groguet' afronta este duelo tras haber enlazado dos derrotas, ante el Real Betis en la pasada jornada del campeonato y frente al Ajax en una Liga de Campeones para el olvido.
Los de Marcelino, pese a su gran primera vuelta liguera, no pudieron puntuar ante ninguno de los tres equipos con los que comparten la zona noble de la clasificación, los dos madrileños y el Barcelona, líder con 49 puntos y al que el Real Madrid aspira a meterle presión para su choque del domingo ante el Oviedo después de su tropiezo en San Sebastián.
El Villarreal mantiene las bajas de los lesionados Logan Costa y Willy Kambwala, a los que esta jornada se suman los sancionados Santiago Mouriño y Santiago Comesaña. En cambio, Marcelino espera contar con Alfonso, Pedraza y Pape Gueye. El primero arrastra molestias en su tabique nasal, mientras que el segundo acaba de incorporarse de la Copa de África.
Gueye fue el héroe de Senegal en la final al marcar en el tiempo añadido el gol que derrotó a Marruecos, una selección que acarició el triunfo con un penalti que el madridista Brahim no acertó a transformar tras chutarlo 'a lo Panenka'. El duelo de este sábado puede reencontrar a ambos.
Para el Real Madrid la salida a Villarreal es el momento de demostrar que el triunfo ante el Mónaco, el más holgado de su campaña, es el punto de inflexión que desea Arbeloa. Su llegada, tras un estreno abrupto con la eliminación de la Copa del Rey en Albacete por una convocatoria repleta de ausencias y con masiva presencia de la cantera, ha ido cambiando aspectos hacia una mejoría que debe confirmar en un terreno siempre complicado como La Cerámica.
Solamente un triunfo, 1-2 la pasada campaña con doblete de Kylian Mbappé, en las ocho últimas visitas ligueras del Real Madrid, con hasta seis empates y una derrota. Es el gran desafío de Arbeloa desde su llegada al banquillo del primer equipo desde el filial blanco. De momento su figura ha comenzado a ganar respeto con dos movimientos al descanso ante el Levante, para desbloquear un partido tenso ante un Bernabéu que pitaba a sus jugadores, y un 6-1 al Mónaco en el que se sintió más ambición sobre el césped.
Los méritos del nuevo técnico blanco pasan de momento por la recuperación de sus jugadores intentando impulsar la mejor de sus imágenes. Ante el Mónaco lo logró con Vinícius, que cambió una pitada histórica en su casa por aplausos tras generar tres goles y marcar otro, también con Franco Mastantuono en su mejor día desde que llegó a España, o con Jude Bellingham, que añadió el gol a su esfuerzo.
Con la misma precariedad defensiva, sin Éder Militao, Antonio Rüdiger, Trent Alexander-Arnold ni Ferland Mendy, con Dani Carvajal y David Alaba sin el ritmo competitivo adecuado para un duelo de la grandeza del de La Cerámica, Arbeloa tendrá que forzar de nuevo a Raúl Asencio, con problemas en una tibia, y respira aliviado al recuperar a Álvaro Carreras en el lateral izquierdo.
Sin embargo pierde al mediocentro imprescindible del conjunto madridista por sanción, Aurélien Tchouaméni. La necesidad de Fede Valverde en el lateral derecho, por el riesgo de poner de inicio a Carvajal corto de ritmo, deja a Camavinga como principal opción. Dos buenas actuaciones devuelven galones a Arda Güler al mando del juego y los regresos de Rodrygo, tras lesión, y Brahim, no parecen amenazar de inicio la posición de Mastantuno tras su actuación europea.
Alineaciones probables:
Villarreal: Luiz Júnior; Pau Navarro, Juan Foyth, Renato Veiga, Pedraza; Dani Parejo, Gueye, Tajon Buchanan, Alberto Moleiro; Gerard Moreno y George Mikautadze.
Real Madrid: Courtois; Fede Valverde, Raúl Asencio, Huijsen, Carreras; Camavinga, Güler, Bellingham; Mastantuono, Vinícius y Mbappé.
Árbitro: César Soto Grado (colegio riojano).
Estadio: La Cerámica.
Hora: 21.00 horas (20.00 GMT).
Madrid, 23 ene (EFE).- Álvaro Arbeloa, técnico del Real Madrid, aseguró que el partido ante el Villarreal es "una de las salidas más complicadas" de lo que resta de temporada, y la encara con el "deseo" de que la goleada europea al Mónaco (6-1), "sea un punto de inflexión".
Sin mirar el pasado, siempre con la intención de no dejar palabras que puedan interpretarse como críticas su predecesor, su amigo Xabi Alonso, Arbeloa marcó el triunfo ante el Mónaco como un momento de despegue del Real Madrid que debe confirmar en Villarreal.
"Hablo de los diez días que llevo como entrenador, que es de lo que me toca, de lo que he visto desde que he llegado. Deseo que el partido contra el Mónaco sea un punto de inflexión. Tenemos mucho que mejorar y mucho que trabajar, pero desde el primer día he visto un grupo de jugadores con muchas ganas de trabajar, y eso es lo que me da confianza", dijo en rueda de prensa.
"El Villarreal es un grandísimo rival que nos va a exigir nuestro mayor nivel. Es muy importante el partido por lo que supone, por el rival. Serían tres puntos que darían muchísima confianza. Es una de lasa salidas más complicadas que tenemos en LaLiga y tenemos que dar nuestra mejor versión si queremos conseguir los tres puntos", añadió enfocando únicamente el partido.
No entró a valorar Arbeloa las críticas que ha recibido desde que fue nombrado técnico del primer equipo y se mostró tranquilo antes de medirse al Villarreal, descartando que sea un examen personal a su figura.
"Con respecto a las críticas estoy muy tranquilo y concentrado en lo que me toca: en mi trabajo, en ayudar a los jugadores y en sacar el máximo de ellos", afirmó. "No me preocupa mucho, solo me preocupa hacer un gran partido mañana, conseguir los tres puntos, luchar y que los jugadores tengan un gran rendimiento individual y colectivo".
Por encima del juego, el técnico madrisdista puso en valor la actitud de sus jugadores para levantarse del varapalo de perder la Supercopa de España y tres días después caer eliminados de la Copa del Rey.
"Queremos ver a un Real Madrid como el del otro día, más allá de todas las ideas tácticas, de sistema y organización, quiero a un equipo con el carácter y la mentalidad del otro día. Eso no puede faltar nunca. Representa muy bien el Real Madrid esa ambición, las ganas, la pasión, ir todos juntos a una. Son valores nuestros que nos tienen que representar. Después vendrán todas las ideas futbolísticas", admitió.
"Ojalá el partido contra el Mónaco sea el punto de inflexión que necesitamos. Lo dijo Kylian, era el momento de los jugadores de dar un paso adelante, demostrar al público lo que quieren hacer, brindarles alegrías, luchar juntos... y lo hicieron. Con esfuerzo, trabajo y unidad", ensalzó con el deseo de que se extienda en La Cerámica.
Agradeció Arbeloa "la predisposición de todos", y especialmente la de Fede Valverde y Eduardo Camavinga, que ante el Mónaco jugador en los laterales tras reconocer en el pasado ambos que no estaban cómodos fuera del centro del campo. "No es que no hayan puesto ningún problema, todo lo contrario. Hicieron un partidazo con un rendimiento sensacional y es lo que quiero ver, jugadores implicados que quieren ayudar y están a disposición del equipo".
Las puertas del mercado invernal, cerradas
Nuevamente recalcó el técnico que no espera ningún refuerzo en el mercado invernal y reivindicó a la cantera con su mensaje.
"Tengo una plantilla extraordinaria de la que estoy muy contento, y si alguna vez hace falta algo, tenemos una grandísima cantera que nos va a echar una mano, como ya está sucediendo y como ha sucedido otras veces en la historia del Real Madrid", manifestó.
Un 'refuerzo' del que ya dispondrá Arbeloa ante el Villarreal es Brahim Díaz, tras regresar de la Copa África. "Es el Real Madrid ha demostrado sus capacidades. Genera mucho desequilibrio, puede jugar entre líneas y nos puede dar mucho en diferentes posiciones. Le veo bien, tiene madurez y profesionalidad", valoró tras dos días en los que tanto técnico como compañeros han intentado levantar el ánimo del jugador tras fallar un penalti decisivo en la final del torneo.
También puso en valor Arbeloa a Jude Bellingham, tras la curiosa celebración del futbolista inglés en su gol al Mónaco, dedicada a los que le criticaban por sus teóricas salidas nocturnas.
"En los partidos que ha jugado y en entrenamientos Jude me ha demostrado desde el primer día sus capacidades técnicas, su liderazgo, su personalidad y su carácter. El esfuerzo que hizo el otro día fue tremendo, de un jugador con mentalidad ganadora que reúne todo lo que necesita un futbolista del Real Madrid", ensalzó.
Por último, no entró a valorar unas declaraciones de su gran maestro, Jose Mourinho, que realizó tras la última jornada de la Liga de Campeones, orientadas a técnicos que llegan al fútbol inglés sin experiencia y que algunos intepretaron como un mensaje hacia Arbeloa.
"Sabéis lo que significa José Mourinho para mí, y cuando un entrenador con esa experiencia y esa historia habla, especialmente tratándose de él, siempre intento escuchar y analizarlo", zanjó.