23h47 CET
15/03/2026
Madrid, 15 mar (EFE).- En un día propicio para el descanso de un futbolista que acaparaba el foco por su dulce momento goleador, Lamine Yamal, reapareció la imagen más hambrienta del brasileño Raphinha. El protagonista con su triplete del triunfo que mantiene al Barcelona firme en el liderato de LaLiga. Dos tantos de penalti y uno en acción de juego, como no protagonizaba desde finales de enero.
Mientras el futuro del Barcelona se decidía con la elección en las urnas del presidente, a días de decidirse la eliminatoria europea con el Newcastle y un más que presumible reencuentro, con opción de revancha, con el verdugo copero, el Atlético de Madrid, Raphinha aumentó la pegada del equipo de Hansi Flick.
En momentos en los que Robert Lewandowski exhibe irregularidad y se apaga el acierto de Ferran Torres, irrumpe la figura de Raphinha. Aunque tiene difícil llegar a alcanzar el nivel decisivo del mejor curso de su carrera, el pasado, con actuaciones dignas de un merecedor del 'Balón de Oro', recupera de un plumazo la confianza en la definición tras su actuación ante el Sevilla.
Tras un partido gris en Inglaterra ante el Newcastle, no solo asumió la responsabilidad en el lanzamiento de la primera pena máxima, por delante de Lewandowski, sino que lo chutó a lo Panenka. El toque sutil perfecto, suave de empeine, por el centro de la portería engañando al griego Odysseas Vlachodimos.
Cambió de táctica en el segundo penalti que le señalaron al Barcelona en una tarde plácida. Apostó por el golpeo cruzado y pese a que el portero del Sevilla adivinó la intención, no llegó a desviar el balón, se quedó con el molde, y vio como entraba pegado al poste.
Su lamento se extendió en el tercero, ya en la segunda parte, cuando el disparo del delantero brasileño golpeó en el defensa Gudelj y la trayectoria elevada, fue inalcanzable. Era el tercer triplete de Raphinha en el Barcelona, el primero de la actual temporada en la que alcanza 17 goles en 29 partidos, segundo máximo artillero del equipo por detrás de Lamine Yamal, 11 en LaLiga.
El gol que cerraba el triplete fue importante para Raphinha que enlazaba ocho partidos sin marcar en acción de juego, desde que lo lograra el 25 de enero ante el Real Oviedo. Desde entonces dos tantos de penalti, ante el Copenhague y Atlético de Madrid, y otros dos al Sevilla. De vuelta a su imagen más desequilibrante.
Roberto Morales