15h57 CET
01/03/2026
Madrid, 1 mar (EFE).- El dulce momento del brasileño Vinícius Junior, autor de seis goles en los cinco últimos partidos del Real Madrid, referente de nuevo cuando Kylian Mbappé mermó su rendimiento condicionado por sus molestias de rodilla, encara el duro examen que presenta el Getafe de José Bordalás, con una red defensiva que examinará la paciencia de un equipo obligado a ganar.
No le duró al Real Madrid ni una semana el liderato de LaLiga EA Sports. Su derrota en El Sadar ante Osasuna le hizo retroceder lo avanzado y la firmeza del Barcelona, en un duelo en el que albergaba el madridismo ciertas esperanzas con la visita del Villarreal al Camp Nou, aumentan a 4 puntos la distancia y, por tanto, la exigencia.
La asume un Real Madrid de nuevo condicionado por las bajas. No encuentra alivio. El regreso de Rodrygo Goes no calma a Álvaro Arbeloa, que pierde a Raúl Asencio, por un problema cervical tras un durísimo golpe frente al Benfica, y se ve obligado a recuperar a marchas forzadas a Dean Huijsen. Ausente los dos últimos encuentros por una dolencia en un gemelo, su presencia está en el aire, como la de Eduardo Camavinga por un problema bucal.
Son seguras las bajas junto a Asencio de Éder Militao en defensa, de Dani Ceballos y Jude Bellingham en el centro del campo y, por segundo encuentro consecutivo, de Mbappé en punta. El francés se ha visto obligado a parar tras jugar con dolor en la rodilla izquierda durante muchos partidos. Sin fecha de retorno, en el horizonte aparece la eliminatoria de la Liga de Campeones ante el Manchester City como objetivo.
Sin Mbappé y con la vuelta de Rodrygo, recuperado de su última lesión, una tendinosis en el isquiotibial de la pierna derecha, Arbeloa debe decidir si sostener el sistema con cuatro centrocampistas o volver a un tridente ofensivo bajo el 4-3-3.
Gonzalo García aparece como sustituto natural de Kylian, Vinícius asume el liderazgo del equipo desde el carril izquierdo y la entrada de Rodrygo en la derecha, cambiaría el dibujo. Si inicia en el banquillo sería porque Camavinga se ha recuperado del problema de muelas que le impidió ejercitarse el domingo.
Otra duda por despejar llega en una defensa que hizo aguas en El Sadar con la revolución de Arbeloa al dar entrada a dos jugadores con menor ritmo competitivo de inicio como Dani Carvajal y David Alaba. Con la opción de retrasar la demarcación de Tchouaméni, todo apunta a que Rüdiger estará acompañado por Alaba en el arranque para no forzar la vuelta de Huijsen.
En el Getafe, cada visita al Bernabéu es un ejercicio de memoria. Y de resistencia. Han pasado 18 años desde aquel día de febrero de 2008 en el que el conjunto azulón asaltó Chamartín con un 0-1 que aún se recuerda como una rareza estadística y un pequeño acto de rebeldía.
Desde entonces, el Madrid ha impuesto la lógica del poder: 16 derrotas consecutivas del Getafe en el Santiago Bernabéu. Una racha que pesa como una losa y que Bordalás y los suyos quieren, algún día, convertir en anécdota.
El Getafe llega a la cita tras una derrota ante el Sevilla (0-1) que tuvo más de accidente que de retroceso. La expulsión de Djené Dakonam marcó el partido y cortó una dinámica que había devuelto el oxígeno al sur de Madrid. Porque el equipo azulón había tomado aire justo cuando el calendario y la clasificación apretaban, alejándose de los puestos de descenso con una serie de resultados que devolvieron al equipo su identidad más reconocible.
No es casualidad. Los buenos números coincidieron con el mercado de invierno, ese al que Bordalás miraba con gesto serio desde hacía meses. Se quejaba -con razón- de una plantilla corta, apenas 20 fichas ocupadas de las 25 posibles.
Los refuerzos llegaron y el técnico encontró respuesta a su insistencia. Martín Satriano, Luis Vázquez, Veljko Birmancevic, Zaid Romero y Sebastián Boselli aterrizaron en el Coliseum cuando el Getafe estaba a un punto del descenso. Y cambiaron el pulso del equipo.
Desde entonces, dos empates, dos victorias y una sola derrota en cinco partidos. Y un dato que explica casi todo en el universo Bordalás: solo un gol encajado en ese tramo. Orden, trabajo, solidaridad y colmillo arriba.
Hoy el Getafe disfruta de una renta de cinco puntos sobre el Mallorca, último club que perdería la categoría en estos momentos. No es una frontera definitiva, pero sí un colchón que permite viajar al Bernabéu con algo más que resignación.
De los cinco refuerzos, tres o cuatro estarán en el once. Satriano y Luis Vázquez se han convertido en imprescindibles. Con Abu Kamara y Borja Mayoral lesionados -aunque el ex delantero del Real Madrid ya se entrena con el grupo-, la dupla ha asumido la responsabilidad del gol y del desgaste, que en el manual de Bordalás cotiza tanto como el acierto. Son delanteros que trabajan, incomodan y no negocian el esfuerzo.
En defensa, Zaid Romero es ya un fijo, un central de los que no se esconden. Todo apunta a una línea de tres junto a Domingos Duarte, con Boselli como sustituto de Abdel Abqar, renqueante por molestias musculares. También podría jugar Juan Iglesias en el centro de la defensa. En ese caso, regresaría Diego Rico al lateral izquierdo.
Sin Djené, sancionado, el centro del campo lo ocupará Mario Martín, que acompañará a Milla y Arambarri en una medular pensada para competir cada balón como si fuera el último.
El Getafe sabe lo que le espera. Pero si algo ha demostrado Bordalás es que su equipo vive mejor cuando nadie le concede nada. Y quizá, en esa incomodidad permanente, encuentre la fe necesaria para discutirle al Madrid una tradición de victorias que va camino de las dos décadas.
-- Alineaciones probables:
Real Madrid: Courtois; Trent, Rüdiger, Alaba, Carreras; Tchouaméni, Fede Valverde, Güler; Rodrygo, Vinícius y Gonzalo.
Getafe: Soria; Kiko Femenía, Duarte, Abqar o Boselli, Juan Iglesias; Mario Martín, Milla, Arambarri; Satriano y Luis Vázquez.
Árbitro: Alejandro Muñiz Ruiz (Colegio gallego).
Estadio: Santiago Bernabéu.
Hora: 21:00.