12h57 CET
22/03/2026
Pamplona, 22 mar (EFE).- Osasuna ha escalado hasta la novena posición en la liga tras el triunfo de este sábado ante el Girona, quedándose a solo un punto de los puestos europeos que marcan la Real Sociedad y el Getafe CF.
Con 37 puntos y nueve jornadas por disputarse, los rojillos encaran el tramo final del curso con la permanencia encarrilada y la ambición de mirar más arriba.
El CA Osasuna atraviesa uno de los momentos más ilusionantes de la temporada tras su victoria de ayer ante el Girona, un triunfo que, combinado con el resto de resultados de la jornada, le permite a los escalar dos posiciones en la tabla. El conjunto navarro pasa del undécimo al noveno puesto, situándose a tan solo un punto de la Real Sociedad y del Getafe, séptimo y octavo, respectivamente.
Con nueve jornadas aún por disputarse, el equipo dirigido por Alessio Lisci tiene licencia para soñar con cotas mayores. La permanencia, objetivo prioritario hace apenas unas semanas, queda prácticamente encarrilada gracias a los 37 puntos que ya figuran en su casillero. Osasuna llega al parón con una sonrisa y con margen para ajustar detalles de cara al tramo decisivo del curso.
Además, los números como local invitan al optimismo. Si se atiende a la clasificación en casa, Osasuna es el mejor equipo “de los mortales”, solo por detrás de gigantes como el FC Barcelona (42 puntos), el Atlético de Madrid (40), el Villarreal (37) y el Real Madrid (36).
Los rojillos ocupan la quinta posición con 28 puntos en El Sadar, manteniendo una sólida ventaja sobre perseguidores como el Real Betis y el Elche CF. Ocho victorias, cuatro empates y solo dos derrotas.
Tras el parón, Osasuna retomará la competición lejos de casa. Será el domingo 5 de abril, cuando visite al Deportivo Alavés, un rival inmerso en la lucha por evitar el descenso y que, previsiblemente, pondrá a prueba la ambición de un conjunto navarro que no renuncia a seguir escalando posiciones en la recta final de la temporada.
Pamplona, 22 mar (EFE).- Osasuna encontró en Ante Budimir y Víctor Muñoz dos argumentos para seguir soñando con Europa tras vencer al Girona en El Sadar, con el croata decisivo en el tramo final y el extremo firmando una actuación desbordante de energía e ilusión.
Hay futbolistas que marcan partidos y otros que marcan estados de ánimo. En la victoria de Osasuna ante el Girona convivieron ambos perfiles en las figuras de Víctor Muñoz y Ante Budimir, —presente y futuro— que simbolizan la ambición rojilla.
Víctor Muñoz fue un vendaval imparable. Volvió literalmente loca a la zaga del conjunto dirigido por Míchel con sus arrancadas, desmarques y una velocidad que rompía cualquier intento de contención. Regateó, insistió y generó peligro constante, convirtiéndose en el faro ofensivo de su equipo.
Pudo firmar su sexto tanto liguero, pero se topó una y otra vez con Paulo Gazzaniga, que evitó que su exhibición encontrara premio en forma de gol. Más allá de las estadísticas, su actitud fue un mensaje: energía, fe y rebeldía como hoja de ruta.
La reciente llamada de la selección no ha hecho más que potenciar su rendimiento. Muñoz juega con una mezcla de ilusión y determinación que contagia a todo el equipo, decidido a empujar a Osasuna hacia metas más ambiciosas en este tramo final.
En contraste, Ante Budimir vivió un partido más discreto durante muchos minutos. Su participación se redujo a duelos aéreos, prolongaciones y apoyos de espaldas, sin encontrar continuidad ni fortuna en las acciones ofensivas. Pero los delanteros de su perfil no necesitan dominar el partido para decidirlo.
Como un cazador paciente, el ‘Cisne de Zenica’ esperó su momento. Y llegó en el minuto 80. Un preciso centro de Kike Barja encontró la cabeza de Budimir, que no perdonó y desató la locura en El Sadar con su decimocuarto gol de la temporada.
Con 37 puntos en el bolsillo, el delantero croata no escondió la ambición en los micrófonos de Movistar+: “Hay que pensar en Europa. La victoria es un punto de inflexión para tener opciones de pelear por Europa hasta final de temporada”. Su discurso fue más allá del vestuario: “Todos tenemos que tener esa ambición: Braulio, los fisios... yo mismo. Si no, es imposible”.
Budimir tiene asegurada su presencia con Croacia en el próximo gran torneo internacional, mientras que Víctor Muñoz empieza a abrirse camino con España tras su primera convocatoria. Dos realidades distintas, un mismo objetivo: seguir empujando a Osasuna hacia Europa.