13h37 CET
27/01/2026
Lisboa/Madrid, 27 ene (EFE).- Jose Mourinho no se reencuentra solamente con el Real Madrid, club con el que por encima de los títulos, tres en tres años, marcó una época de profunda reconstrucción que fue clave para éxitos posteriores. También lo hace con uno de sus 'soldados', Álvaro Arbeloa, en el pulso del maestro contra el alumno con el Benfica jugándose todas sus opciones en la Liga de Campeones ante el equipo de las 15 Copas de Europa, al que le vale un empate para su acceso directo a octavos.
Fueron tiempos convulsos en los que Mourinho acabó generando una división, tanto dentro como fuera del club blanco. En el vestuario hubo jugadores que encontraron en el técnico portugués un líder al que seguir siempre y defender costase lo que costase. A Arbeloa le provocó un desencuentro sin retorno en la selección española, enfrentado con los internacionales del Barcelona. Y también un alejamiento de grandes referentes madridistas en su propio vestuario.
Doce años y medio después, se produce el reencuentro. Con Mourinho cada vez más alejado del éxito en su carrera, con problemas en el Benfica tras su retorno al fútbol portugués. Y Arbeloa como apuesta dentro de la casa en el Real Madrid tras la salida lde Xabi Alonso, otro de los técnicos a los que 'Mou' marcó en ese pasado madridista en el que lograron frenar la hegemonía del Barcelona de Pep Guardiola.
Reconducido el golpe de realidad que Liverpool y Manchester City dieron al Real Madrid en sus dos duelos grandes de la fase de liga de la actual 'Champions', el pleno de victorias en el resto de partidos y la goleada, ya con Arbeloa a los mandos, al Mónaco (6-1) en el triunfo más holgado de la temporada blanca, instalan el optimismo para pasar de una crisis de identidad a soñar con la conquista de títulos grandes.
Asentado en los pilares de la imagen dejada en La Cerámica, en un duelo sacado con poderío ante el Villarreal, de importancia en una Liga que también pelea un Real Madrid que debe confirmar las buenas sensaciones en Lisboa, ciudad eterna para el madridismo de la épica conquista de la décima en el escenario del duelo, el estadio Da Luz. Más solidario, con mayor esfuerzo defensivo, más vertical, con jugadores como Vinícius, Güler y Bellingham recuperados para la causa por el nuevo técnico.
Arbeloa recupera a Tchouaméni, baja en Villarreal por sanción, pero sigue con lo justo en defensa. Provoca que Fede Valverde siga en el lateral derecho y que Raúl Asencio juegue 'tocado', con problemas en la tibia y el tabique nasal. A Éder Militao aún le queda tiempo de recuperación, Rüdiger no llega a tiempo y Alaba no alcanza el tono físico adecuado tras varias lesiones musculares.
La única duda por despejar en el once madridista que busca corregir errores del curso pasado, acabar en el 'Top-8' y tener un mes de febrero libre de partidos entre semana para mejorar su físico, es el regreso de Rodrygo en el extremo derecho o la continuidad de Mastantuono. El brasileño ya está recuperado de la dolencia sufrida en la Supercopa de España y pretende recuperar el dulce momento que protagonizaba en una competición con la que mantiene un idilio especial. También aparece ya Brahim como tercera opción de un Real Madrid que va recuperando efectivos.
El Benfica recibirá al Real Madrid sin uno de sus jugadores más relevantes en la medular, el colombiano Richard Ríos, que está lesionado, mientras que arriba los de Mourinho confían en la pólvora del delantero griego Vangelis Pavlidis, que en Liga lleva 19 dianas y en "Champions" suma un tanto.
Los encarnados, además de vencer a los blancos, necesitan los tropiezos de sus rivales directos para seguir vivos en la Liga de Campeones, ya que se encuentran en la posición 29 con 6 puntos en 7 encuentros.
El Benfica, tercero en la Liga lusa a 10 puntos del Oporto, que es líder, y eliminado de Copa de la Liga y la Copa de Portugal, será fiel al "sistema Mourinho", un 4-2-3-1, con un bloque bajo en defensa y transiciones rápidas que puedan sorprender al Real Madrid.
Para detener las incursiones de Vinícius o Mbappé, la baza lisboeta es la veteranía del capitán y central Nicolás Otamendi, campeón del mundo con Argentina en 2022, que debería formar pareja con el joven Tomás Araújo. Se espera que regrese al once inicial el ucraniano Georgiy Sudakov, sobre todo para aportar equilibrio en el centro del campo.
. Alineaciones probables:
Benfica: Trubin; Dedic, Otamendi, Araújo, Dahl; Aursnes, Barreiro; Cabral, Sudakov, Prestianni; y Pavlidis.
Real Madrid: Courtois; Fede Valverde, Raúl Asencio, Huijsen, Carreras; Tchouaméni, Güler, Bellingham; Mastantuono o Rodrygo, Vinícius y Mbappé.
Árbitro: Davide Massa (ITA).
Estadio: Da Luz (65.00 espectadores).
Hora: 21.00 CET (20.00 gmt).