La extenista Nadja Manjón desvela en un libro la otra cara de la élite deportiva
18h48 CET
08/02/2026
No todos pueden alcanzar la cima del deporte ni convertirse en referentes mundiales como Carlos Alcaraz o Rafael Nadal. Esa es la realidad que refleja la historia de Nadja Manjón, quien sacrificó su infancia y adolescencia persiguiendo el sueño de ser tenista profesional, una carrera prometedora que se truncó de forma repentina. Manjón canaliza ahora esa experiencia en el libro ‘Los que no llegaron’, un relato personal que escribió para sanar, según cuenta, y con la intención de ayudar a jóvenes deportistas. “Fue lo que hizo de terapia para mí, el libro y el tiempo”, explica. Comenzó a jugar con cinco años y su familia apostó todo por ella. Entrenó junto a Paula Badosa y Sara Sorribes, mientras las victorias alimentaban un sueño que también supuso una fuerte presión económica y emocional. “Cuando dejé el tenis pensé que había fracasado en la vida”, reconoce. Además, afirma que le costó a su familia todos sus ahorros. Hoy, con 28 años, ha recuperado la sonrisa, disfruta de nuevo del tenis y ha construido una vida estable. Tiene trabajo y puede pagarse una casa, demostrando que “llegar” no siempre significa ganar títulos.