23h17 CET
03/03/2026
Barcelona, 3 mar (EFE).- El Spotify Camp Nou recuperó este martes la grada de animación, con 750 aficionados de los diferentes grupos del antiguo Espacio de Animación (EDA) que lideraron los cánticos del coliseo azulgrana, que creyó en la remontada hasta el último momento y despidió con una ovación a sus jugadores pese a la estéril victoria por 3-0 y la eliminación final en la semifinales de la Copa del Rey.
Era la primera vez que la grada de animación volvía a un partido del Barcelona desde que el club la clausuró 'sine die' en noviembre de 2024 por sus incumplimientos, y su regreso fue fruto de un acuerdo tras semanas de negociación entre la entidad y los colectivos para lograr la mejor atmósfera posible en el recinto de Les Corts, lleno con 45.399 asistentes por la limitación de aforo.
El coliseo azulgrana transmitía la energía de las grandes noches desde horas antes del encuentro. El autobús del conjunto entrenado por Hansi Flick fue recibido por los cánticos, bengalas y fuegos de artificio de sus aficionados.
Ya en el interior del estadio, la grada de animación, ubicada en la intersección inferior del lateral con el gol sur, caldearon el ambiente durante el calentamiento pese a la oposición de los 600 hinchas del Atlético de Madrid concentrados en la esquina superior del lateral con el gol norte.
Cuando los futbolistas saltaron al terreno de juego, la puesta en escena del Camp Nou no defraudó. Juego de luces, pirotecnia con los colores del Barcelona, 45.000 gargantas cantando el himno a capela y color en las gradas, banderas de la 'senyera' ondeaban en el gol sur y azulgranas en la zona de tribuna y del lateral, donde se desplegó una pancarta gigante con el lema 'Juguem com som" (Jugamos como somos).
El bombo y los cánticos de la grada de animación contagiaron al resto del público, mucho más ruidoso de lo habitual, que vibró con el juego de su equipo y se ilusionó con los goles de Marc Bernal y Raphinha antes del descanso, y nuevamente de Bernal tras el paso por vestuarios, y despidió a sus jugadores con una sonora ovación pese a la decepción por la eliminación final.