02h37 CEST
02/04/2025
Santiago de Chile, 1 abr (EFE).- Caracas salió este martes del estadio chileno Tierra de Campeones de Campeones con un triunfo de remontada por 1-2 que lo ha instalado con 3 puntos en la cima del Grupo H de la Copa Sudamericana, que completan Cienciano y Atlético Mineiro.
En apenas cinco minutos los visitantes cambiaron su historia adversa con un tanto en el minuto 33 del delantero Ender Echenique y un golazo de tiro libre en el 38 del centrocampista mexicano Daniel Aguilar.
Con esta reacción quedó sin efecto el gol de penalti anotado por Edson Puch cuando apenas transcurrían 4 minutos.
Con este resultado se agudiza la crisis del equipo del norte de Chile, colista de la Liga local y ahora con mal pie en el comienzo de su andadura en la Sudamericana.
Un error de la zaga del Caracas abrió la puerta para que Iquique se adelantara en el marcador, luego de que el central Luis Mago perdiera una pelota cerca de su área que terminó en los pies de Puch, quien fue derribado por Francisco La Mantía.
La ventaja de los locales no se tradujo en el juego, porque Caracas adelantó sus líneas, se apoderó del balón y controló las acciones.
Las opciones del equipo dirigido por el exfutbolista Fernando Aristeguieta se acumularon con intentos de Michael Covea y del joven delantero Echenique, mientras a Iquique le costó volver al área rival y recién sobre la media hora de juego tuvo su primer remate con un cabezazo desviado de Juan Pablo Gómez.
Caracas emprendió la remontada con el tanto de Echenique a los 33 minutos, el tercero del ariete en esta Sudamericana tras marcar un doblete en la fase previa.
El atacante de 20 años le ganó en velocidad a la defensa del cuadro de Miguel Ramírez y al encarar a Requena definió con una volea por encima del guardameta.
El mexicano Aguilar cambió la historia del partido con un fino remate de pierna zurda que ya de qué hablar en el torneo.
Con la necesidad de nivelar, Iquique puso mayor iniciativa en el segundo tiempo ante un Caracas que salió a manejar su ventaja utilizando el contragolpe para intentar aumentar la cuenta.
El técnico Ramírez apeló a los cambios para darle mayor impulso a su ofensiva, ante un partido que perdió ritmo, y Enzo Hoyos fue el más peligroso junto con los disparos de Matías Moya, Álvaro Ramos y el propio Puch que no lograron puerta.
Por María José Rey