11h17 CET
06/02/2026
Madrid, 6 feb (EFE).- La mejor expresión de la precisión, la movilidad, la contundencia y el juego coral que desplegó el Atlético de Madrid en su clasificación para las semifinales de la Copa del Rey Mapfre con un 0-5 al Betis fue el segundo de los goles: una combinación en la que intervinieron sus diez jugadores de campo sin interrupción rival, con once pases y 21 toques, incluido el remate final de Giuliano Simeone, en una secuencia de 27 segundos.
En el minuto 28:50, tras una pugna aérea de Antoine Griezmann y un despeje con la cabeza en su campo de Valentín Gómez, la segunda jugada cayó en Koke Resurrección, el capitán del Atlético, el principio de todo, con su envío alto a la movilidad del atacante francés, que se desmarcó hacia la banda derecha para desahogar el juego y rediseñar la ofensiva.
De primeras jugó hacia atrás, hacia tres cuartos de campo del Betis, hacia Pablo Barrios, que controló el balón. Uno, dos, tres y el cuarto toque fue para conectar más atrás con Marcos Llorente, que repitió la misma acción para darle un nuevo vuelo a la posesión hacia el central Marc Pubill. Control y pase. Más allá, hacia la izquierda, a David Hancko.
El eslovaco, el autor del 1-0 de cabeza en una acción de estrategia que ya lucía a favor del Atlético en el marcador, conectó más a su izquierda con Matteo Ruggeri, pegado a la banda.
Y ahí entró definitivamente en ebullición la jugada, que tomó velocidad con el movimiento de Baena hacia adelante, con la conexión entre él y Ruggeri, primero, y sobre todo, entre el internacional español y Ademola Lookman, sensación absoluta del encuentro en el estadio de La Cartuja.
Baena jugó al primer toque, igual que Lookman, mientras Ruggeri ya había iniciado su carrera rompedora desde atrás para ir más allá en la jugada por la banda izquierda, habilitado en profundidad por el pase al espacio del internacional nigeriano, cuyo debut fue perfecto, con intervención directa en tres de los cinco goles del Atlético de Madrid.
Desbordada la defensa del Betis, en velocidad el lateral italiano, sólo necesitó un toque para alcanzar la línea de fondo y otro para servir el gol a Giuliano Simeone, que remachó el tanto ante Adrián San Miguel dentro del área para el 0-2 del Atlético; un recorrido de 27 segundos que empezó en la banda derecha del ataque, circuló hacia atrás hasta su defensa, tomó impulsó de nuevo por la izquierda y terminó con el remate exitoso.
Todos y cada uno de los jugadores del Atlético entonces sobre el campo, menos el portero Musso, tocaron el balón en esa acción. Todos los defensas (Marcos Llorente, Pubill, Hancko y Ruggeri), todos los centrocampistas (Giuliano Simeone, Pablo Barrios, Koke y Álex Baena) y todos los delanteros (Lookman y Griezmann). Diez pases y un remate. Un ejercicio colectivo imponente. Un resumen del incontestable partido del Atlético.
“Nos hemos movido mucho sin balón, para dar soluciones al que tenía el balón y eso hace el juego mucho más fluido, estando en la posición donde tenemos que estar, con un orden táctico y al final aparecen las ocasiones y el juego que buscamos”, valoró a 'Movistar' Griezmann, reaparecido después de tres encuentros de baja y con once goles en esta campaña, a la altura de Julián Alvarez como máximos goleadores del equipo este curso.
¿Qué es lo que más le gustó del partido a Simeone? “El trabajo colectivo, la interpretación de dónde podíamos hacer daño, el posicionamiento defensivo, para no dejar que ellos jueguen como juegan, porque juegan bien si les dejas jugar, y el posicionamiento en ataque, que nos comportamos como pedía el partido y con las características de los chicos que pueden desarrollar lo mejor en ese lugar”, respondió el técnico. Ahora aguardan las semifinales.
Iñaki Dufour