12h17 CET
12/01/2026
Barcelona, 12 ene (EFE).- El Espanyol cierra la primera vuelta de la temporada 2025-26 en LaLiga EA Sports con buenas sensaciones pese a su último empate contra el Levante (1-1), un resultado que deja con mal sabor de boca al vestuario blanquiazul tras recibir el gol de la igualada poco después de adelantarse en el marcador.
El equipo catalán completa este primer tramo del campeonato con 34 puntos después de diez victorias, cuatro empates y cinco derrotas. Está a ocho tantos de los 42 que marcan habitualmente la salvación, el principal objetivo del cuadro periquito en la presente campaña.
La primera vuelta ha presentado a un Espanyol reconocible, seguro atrás (el cuarto que menos encaja con 20 dianas), eficaz arriba (23 goles que valen 34 puntos) y, sobre todo, ambicioso. Acostumbrarse a ganar es una de las consignas del entrenador, Manolo González, y el vestuario la ha asumido por completo.
En este sentido, el lateral Carlos Romero confesó a los medios del club tras el encuentro contra el Levante que el grupo estaba "jodido" por empatar tras "relajarse" en el gol encajado. "Hemos hecho una primera vuelta excelente y nos ha dado rabia", agregó el futbolista.
Estos 19 primeros partidos del curso han presentado al Espanyol como una de las revelaciones del campeonato. Ha derrotado a grandes de LaLiga como Atlético de Madrid (2-1), Sevilla (2-1) o Athletic (1-2) y ha ofrecido una imagen notable y regular en sus compromisos.
Además, los catalanes han conseguido superar una de sus principales asignaturas pendientes del curso pasado, el rendimiento a domicilio. El equipo cierra la primera vuelta como el quinto mejor local del curso (19 puntos) y como el cuarto mejor visitante junto al Celta (15).
El gran contratiempo de esta primera vuelta ha sido la eliminación de la Copa del Rey a manos del Atlético Baleares (1-0), a principios de diciembre. El traspiés sirvió para que el vestuario recordara la importancia de ofrecer siempre su versión más afilada.
En cuanto a nombres propios, lo más fácil sería destacar al portero serbio Dmitrovic o al delantero Pere Milla (seis goles), pero sería injusto no ensalzar el rendimiento coral y la entrega de cada uno de sus jugadores. El bloque es una de las grandes bazas de este equipo.
En el vestuario del Espanyol, instalado en los puestos europeos de la clasificación, no existe el conformismo. Pese a situar siempre la permanencia como objetivo, la ambición no se frena. Este viernes, el grupo busca un nuevo triunfo ante su afición contra el Girona.